Charley Bowers en la Filmoteca
He de reconocer que no tenía la menor idea acerca de este personaje cuando lo vi anunciado en el programa de la Filmoteca Española. Las referencias no eran nada malas: animación en plenos años 20, obras aclamadas por André Bretón y demás lumbreras surrealista de la época… Y allí acabamos la srta. Chen y yo, en un palco casi vacío de este entrañable cine Doré.

Tras una pesada introducción en francés en la que, en lugar de proporcionarnos información de interés sobre la vida y obra del autor, nos avasallaron con datos acerca de dónde y cómo se encontraron las obras a proyectar esa misma tarde, comenzó El rey del Charlestón (Fatal footsteps), una frenética y disparatada fábula, mezcla de animación e imagen real, sobre concursos de baile y un granjero estúpido obsesionado por aprender charlestón; la familia del mismo, entre la que se encuentra un importante miembro de la tronchante Liga por la abolición del baile; zapatos-máquina de bailar de invención propia (los artilugios caseros imposibles son una constante en la obra de Bowers, junto a los huevos de diferentes aves)…
El resto de las películas, de unos 20-30 minutos cada una, siguen esa tónica de humor estrafalario en situaciones deliciosamente descabelladas, todo ello haciendo uso de unos efectos visuales absolutamente impresionantes y aderezado por música de piano en vivo. Y todas ellas pertenecientes a la segunda mitad de los años 20, dado que a pesar de que su carrera en la animación comenzase alrededor de 1915, Bowers frecuentaba más los cafés que el estudio y fue incialmente expulsado de la industria que décadas después se rendiría a su talento. Tampoco el público del momento respondió demasiado bien a sus descabelladas propuestas, salvo el ya mencionado grupúsculo de intelectuales europeos.
Ante tamaño despliegue de talento anacrónico a uno siempre le embarga la falsa nostalgia (falsa porque podrán imaginar que sólo he visitado ese pasado en sueños) y se pregúnta cuándo diablos acabó el decoro, el buen vestir y la estética en lo cotidiano. Pero bueno, el aquí vuestro leal amigo ha localizado un suculento DVD en edición americana que pretende adquirir ahora mismo. Así que aquí os dejo, panda de rufianes tiralevitas. ¡Hasta la próxima entrada de este abominable panfleto!
Recursos:
- Retrospectiva
- Animación de Bowers, esta vez ya sonora, pero con las mismas constantes de su carrera:
[youtube Z4I15-7L0ss]
Adorable, magnífico, increíble, riete tú de Pixar :P
Es impresionante que esta animación tan exquisita tenga tantos años. ¡Cada día el pasado me sorprende más!
Tenías que haber visto los del lote que nos pusieron en la filmoteca. Había cosas que te dejaban con la boca abierta. Además, con el acompañamiento del piano y demás. Mucho mejor que esto sonoro, que es la única muestra de este hombre que he encontrado.
Anda que…menuda rabia habérmelo perdido, pero bueno, me queda el consuelo de visionar el dvd en grata compañia cuando vuesa merced se haga con él.
Las buenas maneras y el vestir se acabaron con la rapidez, la industrialización desmesurada y los materiales de baja calidad. Aún así, el refinamiento auténtico persiste en ciertos reductos y personalidades. Salud y…Rata, no cambies nunca!! ;P
Bueno, hay que estar al día de lo que acontece en esta maldita ciudad. Si no uno se pierde alguna joyita como ésta.
Pues a ver si damos con más reductos, jeje.
“Triquitrate, paticorto,
pájaro tripón
sin plumas y con espolones
qué comilón”
ya se han perdio hasta las nanas, releche !!