Aquí estoy de nuevo, queridos lectores y con más ganas que nunca de currar un poco en este abandonadillo diario. Esta vez para daros algunos detalles de mi necesaria escapada a París.
Algo de lo que estoy más orgulloso y satisfecho de mi travesía como promotor y fundador del cotarro conocido como La CripTa es el haber conocido a gente con talento y buen hacer con los que he conectado hasta el punto de fraguar una sólida amistad. Pernocté en casa de Lois de Deadchovsky, banda que nos visitó más de una vez y con los que pasamos grandes momentos (etílicos y sobrios), y fui acogido como un auténtico miembro de la nobleza. Desde aquí el mayor agradecimiento que puede profesar un roedor con sarna de mi calaña.
Se dio la circunstancia de que estos muchachos se encontraban en pleno proceso de grabación del que será su segundo LP y pude participar en él con diversas opiniones e incluso ¡de forma activa! Cráneos, cuando me dijeron de berrear en el estribillo de cierto tema un tanto controvertido lo decliné amablemente, pero su persistencia y, qué diablos, el estar un tanto achispado, me empujaron a ello. ¿El resultado? Me temo que tendremos que esperar aún unos mesecillos, aunque hay un video que atestigua la fechoría, jiajerj.
De mis vagabundeos por París también existe cierto material gráfico, el que se puede encontrar en mi nuevo flickr (¿cómo demonios se pronunciará?). No se si uds. también utilizan esa endiablada herramienta, yo ya empiezo a hacer mis triquiñuelas, pero si disponen de ello y están dispuestos a que mis desagradables instantáneas enturbien sus contactos siéntanse libres de agregarme.
Desgraciadamente estuve menos tiempo del deseado y prefiero no contar detalles del retorno a Madrid. Quizá la palabra infierno sea la adecuada.