Auto Navideño
Viernes, 24 de Diciembre de 2004He aquí un texto navideño en comunión con nuestro Creador y la religión que nos han enseñado que profesa. Su autor es Hugo Ball, personaje insigne del añorado Cabaret Voltaire.

He aquí un texto navideño en comunión con nuestro Creador y la religión que nos han enseñado que profesa. Su autor es Hugo Ball, personaje insigne del añorado Cabaret Voltaire.

Esta entrada la dedicaré a impartir una clase práctica que interesará a muchos y horrorizará a otros tantos. Amigos y amigas, hoy definiré el tan aplicado apelativo Proto.
Primero unas consideraciones iniciales acerca de la etimología y el significado simple del término en cuestión. Proto viene de Proto-Goth, un término compuesto que viene a representar a un colectivo muy concreto y en constante expansión de la escena siniestra. Así como un prototipo es un Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa. (Actual diccionario de la Lengua Española de la RAE), el proto es una fase anterior a lo que podríamos considerar un gótico o siniestro medianamente asentado, al menos en cuestión cultural-estética. La diferencia es que así como el prototipo anteriormente definido suele desarrollarse hasta una idea más concreta a partir de ese molde, el proto, en la mayoría de los casos, no abandona su condición primigenia. De hecho, es más frecuente que el proto abandone la escena en la que aspiraba asentarse que que logre llegar un peldaño más allá en esta imaginaria escala sobre la que trabajamos. Un término anglosajón que se ajusta a Proto es “Neo-Goth”.